EL PERDÓN

«Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar.» (Mahatma Gandhi)

Foto de Anna Shvets en Pexels

Un guerrero samurái fue a ver al maestro Hakuin y le preguntó:
– ¿Existe el infierno?
– ¿Existe el cielo?
– ¿Dónde están las puertas que llevan a uno y al otro?
– ¿Por dónde puedo entrar?

Hakuin le respondió con una pregunta:
– ¿Quién eres?
– Soy un samurái – le respondió el guerrero -, un jefe de samuráis.
– Hasta el emperador mismo me respeta.

Hakuin se rio y contestó:
– ¿Un samurái, tú? Pareces un mendigo.

Sintiendo su orgullo herido, el samurái desenvainó su espada y, ya estaba a punto de matar a Hakuin, cuando éste le dijo:
– Esta es la puerta al infierno.

Inmediatamente el samurái entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y se dio cuenta de que el maestro había arriesgado su vida para enseñarle. Se puso de rodillas expresando perdón. Y Hakuin dijo:
– Y esta es la puerta del cielo.

No podemos evitar que algo nos haga daño. Pero sí podemos evitar que ese daño se multiplique y crezca.

Liberarse de la ofensa

¿Cómo conseguimos esto? Perdonando. Si después de una ofensa practicamos el perdón, esta ofensa dejará de hacernos daño y nos liberaremos de ella.

Si, por el contrario, nos regocijamos en el rencor y en el dolor, la ofensa permanecerá produciendo dolor. Por eso se dice que el perdón es algo que hacemos para nosotros, no para los demás.

Cuando más grande es la herida, más difícil será perdonar. Y ese dolor cargará en nuestras espaldas obteniendo nuestra atención y tomando nuestros sentimientos.

En esa situación, la única forma de conseguir más libertad interior para construir una mejor vida, es perdonar. En ese momento se producirá un alivio. Es un método infalible para trascender la situación que has vivido y obtener una vida más positiva.

Muestra de fortaleza

El perdón requiere fortaleza y constancia. Mantener la rabia y el resentimiento es adoptar una postura de poder, pero en el fondo, este estado esconde debilidad, miedo y falta de adaptación a las nuevas circunstancias.

La falta de perdón genera una química cerebral que perjudica nuestros estados de ánimo y salud. Por el contrario, el perdón nos infunde un estado de ánimo que liberan sustancias en nuestro organismo que aumentan nuestra salud.

Un aspecto muy relevante del perdón es que cuando perdonas a los demás, también te perdonas a ti mismo. Y de la misma manera, cuando nos perdonamos a nosotros mismos, perdonamos a los demás.

Podemos convertir el perdón en un instrumento de crecimiento personal. Nuestro ego necesita desarrollar juicios de culpa para ser más predominante, pero ello genera efectos negativos para quién lo emite. El perdón, por el contrario, expande nuestro sentimiento de conexión.

Los jueces más severos

No olvidemos en incidir, sobretodo, en perdonarnos a nosotros mismos. Nosotros somos nuestros más severos jueces y nos imponemos los peores castigos.

Al igual que el perdón a los demás nos libera de la carga que supone el victimismo y el rencor, el perdón hacia nosotros mismo nos potencia y da permiso para obtener más éxito en la vida. Abrazar nuestra imperfección para a partir de ahí, seguir trabajando en ser mejores.

Para obtener éxito debemos tener control emocional. No podemos ser títeres de las emociones. Perdonar nos libra de esa tiranía. Practicar el perdón tiene que ser una actitud constante para cualquiera que desee progresar en su vida.

El perdón significa dejar ir, soltar, dejar de aferrarnos y, por lo tanto, es un regalo que nos hacemos. Es un acto de inteligencia emocional. Cuando más sueltas más te abres a recibir la abundancia de la vida.

El protagonista de tu vida

El perdón te reafirma como protagonista de tu vida dejando atrás la posición de víctima. Activa tu creatividad y desarrolla tu iniciativa. Buscar culpable no sirve de nada y te estanca.

Practicar el resentimiento y culpar a los demás son energías negativas que atraerán a tu vida situaciones negativas. Al éxito y a la abundancia le gustan las personas con energía positiva. Transmite paz al mundo y el mundo te recompensará.

Práctica el perdón como hábito. Detecta todo lo que te disgusta y trabaja disolviendo ese sentimiento. Expande esta conciencia a todo los aspectos y circunstancia de la vida liberándote de todo resentimiento.

No olvides que cuando se juzga a los demás, a la vida y a ti, lo que generas es que el miedo domine tu vida. Es imposible conseguir éxito a través del miedo. En realidad, no hay nada que perdonar. Todo es fruto de un malentendido.

LIBRO RECOMENDADO: El libro de los abrazos

¿Deseas conseguir más ÉXITO y PROMOCIÓN, tener una vida mejor, pero te sientes limitado/a y que no tienes capacidad para ello? ¿TE GUSTARÍA SENTIRTE MÁS REALIZADO/A?

Rellena el siguiente formulario para obtener más información

EBOOK GRATUITO:
6 ESTRATEGIAS PARA CONSEGUIR LA FELICIDAD Y LA RIQUEZA

– Aprende claves para crecer y conseguir abundancia.
– Descubre un plan para aumentar tus finanzas.
– Obtén los conceptos más importantes de productividad.

– Conoce ocho ideas para mejorar tus relaciones.

Suscríbete y recíbelo gratis